miércoles, diciembre 26, 2007

Sobre las Conductas Adictivas.

Algunas consideraciones sobre las Conductas Adictivas.

Para comenzar hablar sobre el tema de las Adicciones, es bueno recordar que la Adicción es una enfermedad.

La misma se caracteriza por la imposibilidad de abstenerse o detenerse, hacer o realizar una conducta que conlleva riesgo para sí y para quienes rodean a esa persona.

Las razones o las causas por las cuales una persona puede enfermar las podemos encontrar básicamente en tres puntos o elementos:
1. Contexto Familiar
2. Contexto Social
3. Predisponentes Individuales (tolerancia a las sustancias, perfil de personalidad, características individuales)

Por lo general estas tres circunstancias convergen en tiempo y espacio, manifestándose en calidad de síntoma, afectando a algún miembro de la estructura familiar.

El espectro de Conductas Adictivas es amplio y diverso, y no se circunscribe solamente al consumo de drogas ilegales, sino que abarca a extensos sectores de nuestra conducta individual y social.

De esta manera también denominamos Conductas Adictivas al Juego, a la ingesta sin control y automedicadas de Psicofármacos (especialmente sedantes o pastillas para dormir), los Trastornos de la Conducta Alimentaria (anorexia y bulimia), el Tabaquismo, la adicción al Café, el uso o gasto compulsivo a través de tarjetas de crédito, adicción al Trabajo, al Sexo, a los Video Juegos, a Internet, compulsión al robo (cleptomanía).

El amplio campo de las Conductas Adictivas abarca entonces una innumerable gama de trastornos de la conducta, relacionados directamente con el aprendizaje de hábitos o costumbres inadecuados.

Fundamentalmente se trata de personas que tienen dificultades para poner límites, es decir no saben decir que NO.

El No como pauta de conducta se aprende dentro del seno familiar, por lo tanto no es solo un problema de un individuo, sino que por el contrario, exige del entorno familiar una revisión y una reflexión sobre la modalidad o la forma en que ha puesto los límites, es decir la forma en que ha enseñado a decir que NO.

Los sistemas de Internación sólo son recursos de última instancia, que por sí solos no solucionan el problema. La Internación se utiliza en casos graves, de riesgo físico tanto para el adicto como para la familia, donde se encuentra en juego la vida o las vidas de las personas involucradas.
La Internación permite una detención en el consumo de sustancias, se produce entonces un período de abstinencia que luego debe continuarse con un tratamiento ambulatorio o una comunidad terapeútica (si el caso lo requiere); control psiquiátrico y psicoterapia.

Los tratamientos de Rehabilitación o Recuperación son largos, se enfrentan períodos de padecimientos, de mucha angustia, donde se producen las llamadas Recaídas, es decir que la persona afectada vuelve a colocarse en una situación de riesgo ya sea consumiendo o realizando una actividad de alto riesgo para su salud.
Un tratamiento de recuperación puede llevar muchos años de psicoterapia y por lo general requieren de mucha paciencia y trabajo tanto del paciente como de la familia involucrada.

Algunas de las características más notorias en las personas que padecen estas dificultades es su tendencia a mentir, manipular u ocultar sus actividades adictivas.
También debemos considerar que hoy nos enfrentamos a personas que por lo general no poseen solo una adicción a una sustancia, sino que existe lo que llamamos una Poli adicción, es decir una combinación de múltiples sustancias, por ejemplo la mezcla de alcohol y cocaína.

Para terminar esta breve introducción, lo que debemos resaltar es el poder de la estructura familiar como matriz de contención afectiva y como elaboradora de la puesta de límites. Cabe mencionar que no hay diferencias entre familias desintegradas o familias integradas, el fenómeno de la adicción aparece en ambas. Aquí se trata de la calidad de los vínculos que se establecen entre los miembros de una familia, el manejo de los afectos, los límites, los espacios individuales, la relación de la pareja conyugal, para nombrar los principales items.

La recuperación es posible, pero debemos tener en cuenta que es una tarea de Reconstrucción de las estrategias familiares a nivel comunicacional, a nivel afectivo, en el ámbito de la puesta de límites y consignas claras.
Se necesita de un reacomodamiento tanto familiar como individual, proceso que necesita de la reflexión de todas las personas involucradas en la situación. Entendemos a la conducta adictiva no solo como un síntoma individual, sino como un llamado de atención sobre la dinámica familiar, es decir que también lo abordamos como Síntoma Familiar.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

El deporte funciona como un espacio de limite valido en la recuperación del adicto?, los limites se esperan que provengan solo del seno familiar?.
Muy buen espacio.
Saludos

Fliscornio dijo...

Hola Oski, si claro que funciona. En realidad toda estructura que proponga normas y límites sirve como contención. Esto sucede porque el grupo, la institución o la actividad que se hace, se transforma en un referente o grupo de pertenencia creando el espacio necesario para que surja un vínculo afectivo con la misma. De ahi la importancia que tienen la actividades deportivas ya que promueven este tipo de espacios y la adquisición de pautas de comportamiento.
Respecto al espacio, bueno me alegro que sea de utilidad.
Saludos

Anónimo dijo...

El yo... el yo se alimenta de nuestras culpas, el yo limita y encierra. El yo: símbolo inequivoco de la polaridad humana. Noe hemos vueltos yo-yo(s) y ahí nos quedamos, subiendo y bajando dentro de nuestros precarios límites creyendo que solamente lo que "vemos" es lo que existe. El yo enceguece. No sé si voy por buen camino,. pero siento que en este año de tarapia han surgido cosas realmente positivas. Gracias, Norberto, por acompañarme en este camino, por darme una mano a subir la colina de la vida.
Dani Macia

Anónimo dijo...

Hola, un buen punto de encuentro en este "paciente" camino de recuperaciòn. Acerco mi inquietud como adicto y asumiendo los amplios aspectos que encierra la adicciòn. hacès muy importante incapiè en el contexto familiar entonces ¿ que "tablas" herramientas pueden contener cuando ese vìnculo està roto o no existe, como establecer una base correcta para transmitir limites hacia nuestros hijos?

Fliscornio dijo...

Una de las tantas teorías de la comunicación posee un axioma que sostiene que es imposible no comunicar, siempre de una u otra manera hay comunicación. Los vínculos familiares, entre padres e hijos pueden estar quebrados o distanciados sin embargo existe entre ellos comunicación, se reciben y se envían mensajes todo el tiempo. El vínculo es un puente y todo puente puede ser transitado en una u otra dirección. Es posible entonces reconstruir o reparar aquellos vínculos que tal vez no se hayan instalado nunca en la estructura familiar. Dialogar es un principio básico del compartir y de cualquier vínculo. El vínculo es el sosten de la comunicación y esta es sosten de la posibilidad de aprendizaje.De manera que los posibles caminos para recomponer límites, responsabilidad, respeto y amor están al alcance de cualquier padre que tenga la voluntad, la iniciativa y la humildad de reconocer sus propios errores y acercarse a sus hijos aunque estos tal vez resistan al comienzo la propuesta.Es interesante reflexionar sobre la función del que contiene, es decir el recipiente. Los padres deben ser recipientes durante gran parte de la vida de sus hijos: deben cuidar, proteger, alimentar, educar y por sobre todo, deben amar a sus hijos.Ese es el secreto si es que hay secretos. No hay decalogos del buen padre que nos indique por cual camino hay que transitar para ejercer la paternidad o la maternidad en forma correcta. Hay que transitar la experiencia para saber acerca de la esencia de la paternidad.